A tenor de lo sucedido este sábado, las ruedas de prensa de los Premios Planeta, despojadas ya de su contexto político en la marejadilla procesista y aunque la sede social del Grupo siga estando en Madrid y no se prevea un regreso próximo, vuelven a tener un carácter meramente editorial. Se habla sobre todo de números: de los 71 millones de personas que en algún momento le han echado la vista encima a una novela ganadora del Planeta y de que este año se ha alcanzado la cifra récord de 1.129 originales, 461 más que el 2022, quizá porque este es el primer año parece mentira- que el mecanismo se ha digitalizado permitiendo el uso del correo electrónico.