Desde que el pasado año EL PERIÓDICO avanzó la noticia de la publicación de la novela inacabada y desechada de Gabriel García Márquez, En agosto nos vemos' -que llega este miércoles a las librerías de todo el mundo de la mano de Random House, aunque en México y Centroamérica la editorial sea Planeta-, no han dejado de bullir las opiniones de lo que a muchos les parece una traición flagrante a los deseos del padre por parte de los hijos del autor. No es una acusación baladí. El directo de cine Rodrigo García y el editor y diseñador gráfico Gonzalo García Barcha utilizan exactamente esa palabra, traición,' respecto al deseo expreso del autor a que el manuscrito no viera la luz: "Este libro no sirve. Hay que destruirlo".