La década de los 90 fue muy fértil a nivel musical: grunge, rock alternativo, hardcore melódico, brit-pop, ska, la explosión de la electrónica en sus múltiples vertientes, rap, trip-hop, incluso la enésima resurrección del rock al cambiar de siglo. Y todos estos estilos sonaron en los escenarios barceloneses, en una época en la que la ciudad vibraba gracias a toda una serie de proyectos impulsados desde la ilusión y la originalidad.